Comer taquitos de jamón de bellota en el cine

Por un precio de cinco euros y medio, surge una nueva tendencia, la de comer taquitos de jamón ibérico en el cine. Aunque yo siempre me he pronunciado en contra de lo de comer en el cine, ni palomitas, ni cenas de alta gastronomía, esta nueva tendencia me parece muy acertada.

Un empresario barcelonés del jamón llamado Enrique Tomás, ha ideado una manera de degustar el jamón de bellota en el cine como alternativa a las palomitas. En el Cine Cinesa Diagonal de Barcelona, se hace la prueba y desde ayer se comercializarán unos cucuruchos de bambú con taquitos de jamón de bellota.

Frente a las palomitas, el jamón es mucho más silencioso, sobre todo al final cuando el sonido de la mano rebuscando entre los últimos granos de maíz que no han explotado tapa los diálogos de la película.

Además el olor de las palomitas inunda la sala, por lo que las tomas quieras o no. Todo esto sin entrar en qué producto es más sano ya que las palomitas que venden muchas veces son pura mantequilla, como también nos recuerda el olfato desde la entrada del cine.

cucurucho jamon para el cine

En el caso de estos cucuruchos de bambú, la grasa natural del jamón de bellota no se pierde y el aroma no se extiende por la sala. Cada paquete viene con 65 gr de jamón ya cortado como alternativa a los otros productos que se suelen consumir en las salas.

Estos cucuruchos de jamón de bellota se podrán consumir próximamente en cuatro cines de la ciudad de Barcelona, donde el empresario tiene abiertas más de cuarenta tiendas de jamón. Su objetivo es abrir también tiendas en Madrid por lo que posiblemente esta tendencia se extenderá al resto de España. Además en el futuro también quiere abrir tiendas y distribución del producto en Londres.

Espero que tenga éxito porque en caso de tener que elegir, siempre preferiré que los que tenga a mi alrededor coman jamón mejor que palomitas, nachos con queso o cualquier otro producto de los que suelen encontrarse, tanto por el ruido como por el olor que emanan.

Por mi parte, aunque me encanta el jamón, no creo que me veais comer taquitos de jamón de bellota en el cine, porque como os he contado en otras ocasiones, yo al cine no voy a comer sino a ver la película. Y a vosotros ¿qué os parece?

 

Comer taquitos de jamón de bellota en el cine.

Curar la morriña con jamón y aceite online

Echen un ojo al carrito de la compra y ahora abran el armario de la despensa. ¿A que nos les falta de nada? Unas aceitunas para el aperitivo, un chorrito de aceite para aliñar la ensalada, un bocadito de chorizo o de jamón para la merienda, un cola cao para la cena de los niños y unas pipas para pasar el rato viendo la televisión. No llega a 30 euros… si se compra en cualquier supermercado de España. Fuera se pagan como productos delicatessen. Que lo son, pero 12 euros por una botella de aceite virgen extra parece inasumible para una economía doméstica modesta. A ese precio se vende en la República Checa, y a 8 euros en Irlanda, a 7 en Finlandia y Dinamarca…

La alternativa es hacer dieta mediterránea online, comprando por internet productos con sabor español. Un puñado de empresas abastecen la despensa de los exiliados españoles, una comunidad de 1.931.248 personas que ha crecido un 6,3% en el último año y que se cura la morriña con un buen plato de ibéricos regado con unas lágrimas de aceite. Jamón y virgen extra son los dos productos estrellas de los mercados online.

Porque son muy nuestros y porque fuera valen un ojo de la cara. “Vendemos muchas garrafas de 5 litros de aceite fuera, a 17 ó 18 euros, pero con ese dinero en Noruega no compras ni dos botellas”.

Lo sabe María José del Pozo (sevillana, 52 años) porque se lo cuentan sus clientes en el extranjero. Tiene una de esas llamadas ‘tienda del desavío’, un pequeño ultramarinos de pueblo que te saca de un apuro. La crisis les hizo todavía más pequeños de lo que eran y junto a su sobrino José María (informático, 33 años) montó un supermercado on line destinado principalmente a compatriotas que viven fuera. En su web, www.loechodemenos.com, tienen hasta 200 productos distintos y hace unos días viajaron a Cambridge en persona para ofrecer un tapeo degustación con salchichón y picos a la comunidad de españoles para darse a conocer y ampliar así el negocio. Inglaterra es un mercado atractivo porque los precios están disparados. “Los españoles que viven allí nos compran muchas aceitunas, porque aquí pides una cerveza y te sacan gratis un plato. No entienden que en Londres tengan que pagar 4 euros por eso mismo”.

- ¿El sitio más lejano al que hayan hecho un envío?

- Miami. Una señora nos compró 30 botes de guindillas. Nos extrañó porque México está más cerca. Y otra clienta de Finlandia nos compra a menudo gusanitos, “pelotazos”, pipas y chucherías para los niños porque allí no hay.

Otras veces, más que ahorro es capricho porque arroz se vende en todo el mundo y no es caro en ningún lado. “Un señor nos encargó cincuenta paquetes para hacer paella”, cuentan los responsables de la página web www.yourspanishcorner.com, una empresa con más de 650 productos que también vende discos de músicos españoles y libros de autores de casa.

50 botes de tomate

Estas webs compran al por mayor y, cuando se puede, directamente al fabricante. Luego le cargan entre un 30% y un 40% al precio de venta y el cliente asume también los gastos de envío. “Al final el precio es similar al del supermercado”. Lo comprobamos con el aceite, por ejemplo. Las tres webs consultadas para este reportaje venden la botella de oliva de la misma marca a 3,75, a 3,8 y a 4,95 euros, respectivamente. Un supermercado de España escogido al azar la tiene a 3,90 euros.

Las empresas online venden principalmente en Europa, aunque hay mercados a los que es difícil acceder como el suizo, “porque lo tienen colonizado los italianos”. “Cuanto más al norte, mejor. En Noruega, por ejemplo, no es fácil encontrar tiendas españolas, no como en Francia que hay muchas. Y luego ocurre que nuestros clientes nos dicen que igual en otro país hay jamón, pero que no les sabe como el de aquí”. Y no es solo cuestión de morro fino, sino de costumbre.

“Un señor que vive en Polonia nos pidió más de cincuenta botes de tomate Orlando. Seguro que allí tienen un tomate parecido, pero el hombre quería esta marca porque está acostumbrado”, cuenta Lola Expósito, encargada de compras de la web www.nadaenladespensa.com. Cuando llegan las navidades se hinchan a vender “nevaditos, galletas, hojaldres…” que compiten de tú a tú con la excelente repostería de Centroeuropa. Allí, como tienen menos fruta, son habituales los pasteles de postre. Y seguro que están muy ricos pero… ¿tanto como los de casa?

vía Curar la morriña con jamón y aceite online. El Correo.

Jamón: la curación «destruye» la toxoplasmosis

Alimento estrella de la dieta mediterránea y de la gastronomía española, el consumo de jamón serrano, así como el de otras carnes crudas o poco cocinadas durante el embarazo, sólo está permitido a aquellas mujeres que hayan pasado la toxoplasmosis. Una enfermedad infecciosa que, en la mayoría de los casos, casi no da síntomas o son de carácter muy leve, por lo que la persona, hasta que no se le hace una analítica, desconoce si la ha padecido o no. Mientras que los expertos coinciden en que la mejor forma de evitar la infección reside en seguir unas normas higiénico-dietéticas, «en España las informaciones en cuanto a los consejos y recomendaciones que damos los ginecólogos son un poco dispersas porque no hay unos criterios unánimes en recomendar o desaconsejar el consumo de determinadas carnes, entre las que se encuentra el jamón serrano», explica la doctora María Jesús Cancelo, jefa de la Unidad de Ginecología del Hospital de Guadalajara y secretaria de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO).

Precisamente por ello, en el marco del congreso de la SEGO celebrado la semana pasada en Tenerife, se presentaron los resultados preliminares de un estudio elaborado por el Centro Tecnológico Andaluz del Sector Cárnico (Teica), con el objetivo de dar a conocer la incidencia del toxoplasma en la elaboración de jamón curado. El doctor Juan Carlos Racero, gerente de Teica, explica que «se está comprobando cómo el tiempo del proceso de curación, el contenido en sal y otros factores hacen inviable en el tiempo la supervivencia del parásito de la toxoplasmosis». Tal y como se expuso en el congreso, «cuántos más meses de curado, periodos superiores a 24 meses, se ha visto claramente que es más seguro», matiza Cancelo.

Prudencia
El doctor Eduardo Cabrillo, jefe del Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Sanitas La Moraleja de Madrid, advierte de que «a pesar de los estudios que se están haciendo, todavía no hay un nuevo protocolo que exculpe al jamón, por lo que hay que ser muy prudente y ver que el trabajo cumple con toda la metodología científica necesaria». Esta misma opinión la comparte Cancelo, quien añade que «las investigaciones van por muy buen camino y es probable que en poco tiempo tengamos buenos resultados. A partir de ahí se podrán hacer las recomendaciones, pero siempre bajo absoluto rigor científico».

La revista «Journal of Food Protection» publicó en 2011 los resultados de un estudio pionero, elaborado por especialistas en Nutrición y Bromatología de la Universidad de Zaragoza– sobre la relación entre el proceso de curación del jamón y la supervivencia del parásito toxoplasma gondii en este producto. El estudio se realizó con cerdos naturalmente infectados por toxoplasmosis. Los jamones se analizaron después de siete meses de curado y a los 14 meses, tiempo en que la empresa comercializa el producto, no se detectaron parásitos viables en el producto final, por lo que su consumo supone un riesgo mínimo de adquirir toxoplasmosis. Las conclusiones pone en evidencia la importancia del tiempo de curado en la inactivación del parásito. Sin embargo, uno de los problemas que ven los expertos reside en que «cuando una embarazada va a la tienda a comprar jamón, no está especificado el tiempo de curación en el etiquetado. Por ello, también se está planteando el tema del congelado porque así, con independencia del proceso de curación, si se congela se evitaría cualquier problema», advierte la secretaria de la SEGO. Desde el punto de vista nutricional, el doctor Jackie Calleja, ginecólogo del Hospital Universitario Quirón Madrid, «el jamón es una buena fuente de proteínas y grasas de calidad, pero en las embarazadas hay que tener en cuenta, además, el periodo de desecación, porque debe ser largo. De todos modos y hasta que se conozcan más conclusiones, es recomendable seguir una postura cauta y de precaución».

No sólo el jamón puede ser una fuente de toxoplasmosis. Calleja advierte de que «el toxoplasma gondii puede estar presente en fiambres no tratados –que no hayan sido hervidos o cocidos–, sino que sólo hayan sido sazonados. También es muy común en sobrasadas y productos de casquería. Hay que tener precaución con los lácteos y quesos no pasteurizados. Tener cuidado con estos productos no sólo evita problemas con el toxoplasma, sino también con la listeria monocytogenes».

Beatriz Muñoz.  Madrid.
Via La Razón digital: la curación «destruye» la toxoplasmosis.

Jamones en Oferta para Navidades

Jamón en oferta esta Navidad:

Nos complace comunicar las siguiente promoción de Jamones Ibéricos hasta el 31 de enero de 2012:

Jamón Ibérico de Salamanca (7 Kg)

89 Euros I.V.A. incluido

Jamón de Jabugo “Summum” Huelva (Jabugo)
199 Euros I.V.A. incluido

* Promoción válida hasta el 31 de Enero de 2013 o hasta fin de existencias.

Consígalos en www.jamonyvino.com, por email en clientes@jamonyvino.com o en el 91 196 71 58.

¿Sabrías reconocer un auténtico jamón ibérico de bellota frente a una ‘imitación’?

¿Sabrías reconocer un auténtico jamón ibérico de bellota frente a una ‘imitación’?

Te ofrecemos algunas pistas para evitar confusiones

Procedentes de cerdos criados en libertad que han sido alimentados exclusivamente a base de bellotas. Así son los mejores jamones ibéricos que podemos encontrar en el mercado. Un alimento gourmet, cuya ‘popularidad’ se ve incluso incrementada durante las navidades. Un momento en el que nos cuesta un poquito menos soltar la cartera para permitirnos ciertos caprichos, entre ellos, cómo no, los gastronómicos.

Y, como todo producto al que le acompaña cierta exclusividad, las ‘imitaciones’ están siempre al acecho (algunas, por cierto, bastante conseguidas). ¿Cómo saber si estamos frente a un auténtico jamón ibérico de bellota o ante una copia? Estas son algunas pistas que nos llegan de la mano de la empresa ‘Cinco Jotas’, fundada en Jabugo en 1879 y especializada en la elaboración de las mejores piezas:

Una de las primeras cosas a tener en cuenta es el color de la pezuña. Ésta ha de ser negra (la legendaria ‘pata negra’) y debe estar desgastada debido a la cría libertad de los cerdos. Pero éste no ha de ser el único indicativo (hay razas modificadas genéticamente que también presentan esta característica). Así que, deberemos fijarnos también en el diámetro del tobillo: cuanto mas fino, mayor pureza de raza y más calidad final del producto.

En general el pernil ha de tener un aspecto estilizado ya que el cerdo ibérico es todo un ‘andarín’: durante la época de la montanera el animal habrá recorrido, en busca de bellotas, unos 14 km diarios aproximadamente.

Otra de las pistas está relacionada curiosamente con un defecto genético por el cual los cerdos ibéricos presentan un ligero veteado graso entre los paquetes de masa muscular. Hay que fijarse bien en esta combinación: muchos creen que con que haya grasa veteada es suficiente, pero no hay que caer en simplificaciones, ya que en el caso de los falsos ‘pata negra’ este veteado es excesivo.

También es importante la textura de esa grasa, cuya ‘calidad’ se puede descubrir al tacto. La del ibérico puro alimentado con bellota es tan sutil que no le cuesta fundirse suavemente con la temperatura corporal de la palma de la mano. El falso, al contrario, requiere de más calor para alcanzar el punto de fusión.

Hay otras pistas que están al alcance de unos pocos expertos. Por ejemplo, la maestría de los grandes cortadores de jamón se descubre cuando se enfrentan a los más selectos ejemplares, que siempre ‘se dejan’ cortar mejor. De hecho, los auténticos virtuosos del cuchillo conocen la delicadeza del producto: siendo metafóricos, suelen decir que el sonido al pasar dicho cuchillo por un jamón que no sea ibérico suena a pandereta mientras que el puro, suena como un Stradivarius. Y es que está claro: el buen jamón es para el paladar lo que la buena música para los oídos…

vía ¿Sabrías reconocer un auténtico jamón ibérico de bellota frente a una ‘imitación’?.

Beneficios del jamón serrano para la salud

El jamón es, sin dudas, uno de los protagonistas de la gastronomía española. Hecho con las patas traseras del cerdo – que pasa por un proceso de salazón y secado – el jamón, además de su refinado sabor cuenta, en su composición, con algunas propiedades importantes para tu salud.

Hay básicamente dos tipos de jamón serrano; el jamón ibérico/bellota (que se alimenta de bellota en la etapa de engorde) y el jamón blanco. Hay también el conocido jamón de Jabugo, originario de un pueblo con este mismo nombre.

Conozca los principales beneficios de añadir jamón serrano a tu dieta:

El jamón serrano ibérico cuenta con muchas proteínas, buenas para formación de los tejidos y también sustancias antioxidantes, responsable por combatir los radicales libres en nuestro cuerpo, previniendo el envejecimiento y ayudando a prevenir el cáncer.

El jamón tiene una cantidad considerable de vitamina B1, que colabora en mejorar el estrés y también los síntomas de la depresión.

Otra gran ventaja del jamón son las grasas insaturadas que contiene; aproximadamente 55% de acido oleico. El único alimento que supera este porcentaje es el mismísimoaceitede oliva.

Esta “grasa buena” del jamón colabora para reducir el colesterol malo (LDL) y previne el riesgo de alteraciones cardiovasculares.

Podrás encontrar en el jamón serrano otros importantes nutrientes como hierro, calcio, potasio, yodo, zinc, magnesio, vitamina B2, B3, B6, B9, B12, vitamina D y E.

Pese a la cantidad de nutrientes que aporta a nuestro organismo, el jamón serrano es bajo en calorías; cada 100gramos de jamón equivale a 182 calorías.

vía Beneficios del jamón serrano para la salud | Nutrición.